Trombosis venosa profunda

El hecho de padecer trombosis venosa profunda (TVP) recurrente (varios episodios en la misma extremidad) representa el principal factor pronóstico de padecer síndrome postrombótico severo. Es, al menos, lo que se deduce de un estudio realizado por especialistas del Hospital San Espases de Palma de Mallorca. La TVP consiste en la formación de coágulos sanguíneos a nivel del sistema venoso profundo en el cuerpo, y habitualmente afecta a las extremidades inferiores. De hecho, el coágulo que forma parte de una TVP puede desprenderse y movilizarse hacia los pulmones, causando un problema de mayor magnitud.

En este sentido, el síndrome postrombótico es la complicación crónica más común de la TVP, con una incidencia que puede llegar hasta el 50% de los casos. Asimismo, el trastorno se asocia con una disminución importante de la calidad de vida de aquellos que lo padecen. Asimismo, dispone de un alto costo para los sistemas sanitarios. Además, el coágulo de sangre formado durante una TVP puede causar daños en la vena, lo que puede dar lugar a un aumento de la presión venosa. De hecho, el aumento de la presión puede causar problemas a largo plazo, como hinchazón, daños cutáneos y llagas dolorosas cerca del tobillo.

Investigación

Por otro lado, para la realización de este estudio se analizaron a casi un centenar de pacientes. A ellos se les realizó un seguimiento de 35 meses. Un 65% fueron mujeres, y en el 96% de los casos el síndrome postrombótico fue leve y moderado. Además, en aquellos pacientes con presencia de síndrome postrombótico, el principal factor pronóstico de severidad fue la presencia de trombosis venosa recurrente, seguido por el retraso en el inicio del tratamiento, la obesidad y la afectación de las venas proximales. En aquellos casos que se presentaron en el primer episodio de TVP, el principal factor pronóstico fue la obesidad, seguido por el retraso en el inicio de tratamiento y la imagen de trombosis residual en la ecografía de seguimiento.