El Hospital Trueta (Girona) ha implantado su primer desfibrilador subcutáneo, según informa el Instituto Catalán de Salud y recoge la agencia EFE en una nota de prensa. La cirugía, indicada para pacientes con arritmias ventriculares por infarto, cardiopatía o patologías hereditarias, ha sido un éxito.

Al detectar las arritmias, los desfibriladores subcutáneos emiten una descarga eléctrica, similar a la de los desfibriladores tradicionales, que consigue recuperar el ritmo cardiaco. El equipo del Trueta colocó uno de estos aparatos bajo la piel del esternón sin necesidad de una guía radiológica.

Este método resulta menos invasivo en comparación con la implantación de desfibriladores tradicionales, que se introducen mediante una incisión en la axila y suponen una mayor manipulación de cables de la conexión con el corazón a través de las venas. Los desfibriladores subcutáneos son fáciles de extraer, ya que su batería precisa sustitución.