Según recoge Infosalus, la eficacia de este corazón virtual predictor de riesgo de arritmia (VARP, por sus siglas en inglés) se ha probado en un estudio cuyos resultados se han publicado esta semana en la revista Nature Communications. El objetivo del método es ayudar a los profesionales sanitarios a decidir qué pacientes realmente necesitan que se les implante un desfibrilador, una solución invasiva, costosa y que supone riesgos.

Este nuevo método permite prevenir con más fiabilidad los riesgos de arritmia con más fiabilidad que otros ya existentes, evitando implantes innecesarios, tal y como destaca la profesora de Ingeniería Biomédica Natalia Trayanova, investigadora principal de este trabajo, elaborado de la mano de la cardióloga Katherine C. Wu, profesora asociada en la Escuela de Medicina Johns Hopkins.

Ambas lideraban al equipo que ha realizado este estudio ciego con datos de 41 personas, pacientes que habían superado un ataque al corazón y contaban con una fracción de eyección de menos del 35%. Este porcentaje había sido utilizado por los médicos para decidir implantar un desfibrilador a estas personas.

A través de modelado 3D, los investigadores realizaron una réplica virtual del corazón de cada participante a partir de imágenes obtenidas mediante resonancias magnéticas. Después, se incorporaron representaciones de los procesos eléctricos de las células cardiacas y la comunicación entre ellas para dar vida a esos corazones virtuales.

Pasado un tiempo, se realizó una comparación de los resultados VARP con los registros posteriores a la implantación del desfibrilador. Los corazones virtuales predijeron la aparición de arritmias entre 4 y 5 veces mejor que la fracción de eyección y otros predictores clínicos de riesgo existentes, tanto no invasivos como invasivos.