Este programa GPS, llamado HeartNavigator, está diseñado, especialmente, para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades que cursan con una estructura deficiente del corazón, mediante la superposición en 3D de la imagen del escáner con la de rayos X en tiempo real. A través de ellas, se miden de forma automática las características individuales de la anatomía del corazón de cada paciente, como el perímetro y el diámetro.

"El software permite realizar un análisis del anillo aórtico antes del procedimiento. Antes de intervenir hacemos una simulación en base a las medidas del paciente para decidir el tipo y tamaño de prótesis más adecuada, de modo que podemos estimar previamente el resultado en función del tipo de dispositivo que vamos a implementar. Esto puede evitar complicaciones potenciales que tienen un impacto en la salud del paciente", ha explicado Luis Nombela, cardiólogo intervencionista del Hospital Clínico San Carlos.

El médico diferencia las estructuras del corazón y los depósitos de calcio mediante código de colores. Además, el sistema permite segmentar el músculo cardiaco y visualizar, desde cualquier ángulo necesario (360º), la estructura anatómica sobre la que se va a realizar la intervención. Gracias a este procedimiento, los pacientes pueden evitar la exposición adicional a rayos X o inyecciones de contraste, que aumentan las dosis de radiación de forma innecesaria.

"La visualización directa del grado de calcificación valvular y su disposición nos ayuda en la decisión por un lado sobre la necesidad de predilatación y por otro si debemos o no proteger las arterias coronarias, decisiones importantes de cara a la seguridad del procedimiento", ha explicado Pilar Jiménez, cardióloga intervencionista del Clínico San Carlos.