Los fármacos orientados a tratar el síndrome de Margan (una enfermedad causada por defectos en el gen de la fibrilina-1) no evitan el deterioro de la pared aórtica, por lo que no resultan útiles en la prevención de la rotura. El tratamiento quirúrgico es el único realmente eficaz, pero tiene un riesgo alto, por lo que tampoco parece ser la solución definitiva.

Por este motivo, los investigadores decidieron analizar los mecanismos moleculares involucrados en la formación y progresión del aneurisma aórtico torácico. Entre ellos, la metaloproteinasa ADAMTS1 y NOS2. "Hemos descubierto que el aumento de la expresión de NOS2, asociado con la disminución de ADAMTS1, se produce en ratones con síndrome de Marfan", explica Miguel Campanero, autor del estudio del CSIC.

“Aunque la producción de óxido nítrico en la aorta es necesaria para su función normal, nuestro estudio muestra que los altos niveles de óxido nítrico producidos por la NOS2 en las células del músculo liso de la aorta promueven la formación de aneurismas", subraya Juan Miguel Redondo, autor del estudio del CNIC.

Los ratones deficientes en ADAMTS1 desarrollaron una enfermedad similar al síndrome de Marfan y la inactivación genética de la expresión de Nos2 previno la aortopatía en ratones deficientes en ADAMTS1 y en un modelo de ratón del síndrome de Marfan.

Ensayos clínicos en humanos

"Por vez primera hemos mostrado que la inhibición farmacológica de NOS2 no sólo previene la enfermedad aórtica torácica, sino que también tiene capacidad curativa, pues revierte de forma rápida y eficaz la dilatación aórtica, y la degeneración de la capa media de la aorta, tanto en ratones deficientes en ADAMTS1 como en ratones Marfan”, aseguran los investigadores.

Además, el inhibidor de NOS2 1400W resultó igualmente eficaz en ratones con Marfan, tanto jóvenes como más mayores, lo que sugiere que Nos2 es esencial tanto en el comienzo como durante la progresión de la enfermedad en las distintas etapas evolutivas de la vida. Los científicos advierten que hay que ser precavidos a la hora de trasladar las conclusiones a la enfermedad humana pero que creen que podría ser segura.

“La poderosa y rápida acción de la inhibición de la proteína Nos2 en la reversión de aortopatías en el modelo de ratón justifica plenamente el inicio de ensayos clínicos con fármacos que inhiban NOS2, tanto para el tratamiento del síndrome de Marfan como de otras enfermedades aórticas ", señala Campanero.

Especialmente, debido a que “los inhibidores de NOS2 se han utilizado con seguridad en ensayos clínicos para otras enfermedades, como la artritis reumatoide, la migraña o la endotoxemia, por lo que los inhibidores específicos NOS2, podrían ser utilizados en muy poco tiempo para el tratamiento de la enfermedad aórtica", concluye Redondo.