El embolismo pulmonar no masivo se caracteriza por no presentar signos de fallo ventricular y mostrar estabilidad hemodinámica. En el caso del embolismo pulmonar submasivo, este sí presenta signos de fallo ventricular derecho pero con ausencia de inestabilidad hemodinámica. Por último, el embolismo pulmonar masivo produce un tromboembolismo oclusivo que cursa con inestabilidad hemodinámica.

Tal y como señala el estudio, el uso de trombolíticos ante un embolismo pulmonar submasivo genera dudas entre los especialistas. La heterogeneidad de los estudios que han analizado esta terapia así como las definiciones inconsistentes del embolismo pulmonar submasivo son dos de los motivos que generan la discusión en cuanto a la efectividad de esta terapia.

A pesar de ello, estos estudios apuntan que el uso de trombolíticos puede mejorar los resultados a largo plazo, reduciendo el riesgo de hemorragia. Sin embargo, en pacientes mayores de 65 años, el riesgo de sufrir hemorragias crece significativamente. Los riesgos, incluyendo hemorragias mayores, y los beneficios, principalmente la mejora de los resultados a largo plazo, deben ser considerados, apuntan los investigadores.

El uso de media dosis de trombolíticos y el tratamiento por catéter suponen mejoras a largo plazo y tienen un menor riesgo de sangrado. Aun así, los investigadores consideran que se necesitan más estudios que evalúen la estratificación del riesgo, los resultados funcionales y protocolos de tratamiento.