Este tejido, fabricado con hidrogel de alcohol polivinílico, permite que los médicos realicen la cirugía de bypass utilizando material sintético en lugar de emplear arterias y venas de cerdos muertos o cadáveres humanos, lo que elimina el problema de conservación.

“Este material sintético no se descompone y no puede contaminarse, es decir, los médicos pueden practicar su técnica casi en cualquier lugar. Otro beneficio es que este material se puede crear de forma segura y barata, lo que podría resolver cualquier problema que los cirujanos tengan actualmente en el acceso a los materiales”, asegura Hadi Mohammadi, inventor e investigador de la Universidad de Columbia.

No obstante, estos dispositivos únicamente se podrían utilizar con fines didácticos, tal y como se detalla en el artículo publicado en la revista Cardiovascular Engineering and Technology, y tal y como ya han podido poner en práctica en el Hospital General de Kelowna.  

El nuevo material sintético tiene las mismas cualidades que el tejido humano vivo, pero con algunas ventajas respecto al que ya se estaba utilizando, explica el coinventor Gy Fradet, jefe de cirugía cardiovascular en el Hospital General de Kelowna.

“Un problema con el uso de las arterias de los animales o cadáveres humanos para la práctica de la cirugía de bypass es que es diferente al tejido vivo humano. Cuanto más realista podamos hacer la práctica quirúrgica, más fácil será preparar a los cirujanos para la sala de operaciones, lo que redundará en un beneficio para los pacientes”, subraya Fradet.