El dispositivo VasQ™, fabricado con nitinol (aleación de níquel y titanio), envuelve y soporta una fístula alrededor de una vena y sostiene la arteria para que no se desconecte, según explican los desarrolladores. La conexión de la fístula, al ser más segura y conservar su forma, previene bloqueos, desconexiones y reduce la turbulencia de la sangre a medida que esta se mueve.

El estudio se realizará en 13 centros sanitarios distintos y reclutará a 129 pacientes masculinos y femeninos de entre 18 y 80 años que requieran la creación de una nueva fístula braquiocefálica. Durante la exploración, los cirujanos evaluarán criterios adicionales tales como una adecuada anatomía de los vasos sanguíneos, la ausencia de potenciales condiciones médicas y comorbilidades.

El principal objetivo del ensayo clínico estará centrado en observar la tasa de permeabilidad primaria 6 meses después de la creación de la fístula arteriovenosa, según indica Laminate Medical Technologies, la empresa fabricante de VasQ™. Los pacientes tendrán un seguimiento de 2 años para poder observar las posibles complicaciones posteriores, tal y como señala la compañía.

El funcionamiento del dispositivo VasQ™, elaborado con el ejemplo más conocido de las llamadas aleaciones con memoria de forma, y su mecanismo de acción en la fístula pueden observarse a través del siguiente vídeo: