Tal y como informa Renal & Urology News, los autores analizaron datos de más de 60.000 pacientes en diálisis entre 1999 y 2010. Todos recibieron atención nefrológica previa al tratamiento sustitutivo; el 40,6% realizaron visitas frecuentes y tempranas, el 21,2% visitas tempranas poco frecuentes y el 38,3% visitas tardías.

Los primeros visitaron al nefrólogo cada 3 meses durante 6 meses o más antes de la diálisis; el segundo grupo visitó al especialista más de 6 meses antes del comienzo del tratamiento, pero con una frecuencia mayor a 3 meses; el último grupo realizó la primera visita a Nefrología en los 6 meses posteriores a la terapia.

Los pacientes con visitas tempranas y frecuentes tuvieron un 11% menos de riesgo de sufrir eventos cardiovasculares importantes y un 9% menos de riesgo de primer evento cardiovascular en el año siguiente al inicio de la diálisis. Los resultados fueron similares por tipo de evento, excepto en el caso del infarto agudo de miocardio.