Gracias a la tecnología, el niño autista es capaz de decirle a su responsable lo que quiere para cubrir las necesidades más básicas que no puede transmitir a través del lenguaje. Los estímulos visuales, a modo de pictogramas, se convierten en un perfecto sistema de estimulación que supera a la comunicación verbal.

Con esta aplicación, las familias de los autistas pueden tener controlada la evolución de sus hijos y estar tranquilos con su desarrollo. Por otra parte, las asociaciones tienen un medio de ofrecer las últimas tecnologías al servicio de los familiares en todo lo referente a información y comunicación. Los terapeutas ahorrarán tiempo a la hora de gestionar el material, las terapias y a sus alumnos.

Ablah, disponible para iphone, ipod touch o ipad, forma parte de Maizapps, un proyecto que pretende crear toda una familia de aplicaciones para mejorar la labor de los educadores en su trabajo con los autistas. Además, busca una forma de mejorar la calidad de vida de las personas con autismo y sus familiares.

Tras ella llegó Manos quietas, otra solución a un problema muy común, los niños que son incapaces de estarse quietos. Gracias a esta aplicación, los pequeños usuarios son capaces de concentrar su atención en un dispositivo móvil que les haga centrarse en una actividad durante un tiempo concreto. El siguiente paso en el que ya trabaja la compañía será la creación de una red social.