Pensar en la toxicidad de algunos aditivos puede tener los días contados gracias al descubrimiento de un colorante derivado del extracto de flores de Gomphrena globosa, según un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Este colorante de color rosa, antioxidante, antimicrobiano, bioactivo y rico en betacianinas, promete hacerse un hueco en la mayor parte de los helados en la época estival.

Según Patricia Morales Gómez, miembro del grupo ALIMNOVA y del Departamento de Nutrición de la UCM, el objetivo de este estudio, publicado en LWT-Food Science and Technology, era encontrar alternativas naturales que sustituyan de una vez por todas a los aditivos sintéticos utilizados en la industria alimentaria. Gomphrena globosa erradicaría toxicidad o efectos adversos.

“Aunque ya existen en el mercado algunos colorantes naturales ricos en betacianinas, obtenidos esencialmente de la remolacha, este colorante natural extraído de la flor de Gomphrena globosa resultó ser una alternativa más estable desde el punto de vista físicoquímico”, aseguró Morales a la agencia SINC.

Indicado en lácteos

Como punto de partida, se separaron las zonas pigmentadas de la Gomphrena globosa mediante tamizado y fresado. Después, se usaron 3 técnicas de extracción: la extraída por microondas, la asistida por ultrasonido y la maceración. De estas 3, la que mayor rendimiento presentó fue la de ultrasonido.

Al igual que sucede con otros aditivos naturales, el extracto de betacianinas es limitado porque la sensibilidad que tienen sus compuestos afecta a la estabilidad debido a la temperatura, la presión, el tiempo de extracción, la proporción de etanol o la relación líquido-sólido. Según indican los autores de la investigación, este colorante responde muy bien con productos lácteos, en congelados o panadería. También advierten de que la caducidad es corta.