Modelo 3D que imita a un pulmón. Universidad de Rice/Jeff Fitlow.

La bioimpresión de órganos ha superado uno de los obstáculos a los que se enfrentaba. Investigadores de la Universidad de Rice y la Universidad de Washington (Estados Unidos) han descubierto cómo crear redes vasculares para transmitir distintas sustancias vitales para la vida. Por ejemplo, sangre, oxígeno o linfa. Los resultados del estudio se han publicado recientemente en la revista Science.

Tal y como recoge la agencia EFE, los científicos han creado mediante impresión 3D un saco de aire con hidrogel que imita a los pulmones. Estos incluyen las vías necesarias para llevar oxígeno a los vasos sanguíneos circundantes. De esta forma, se ha superado un de las principales dificultades a las que se enfrentaba hasta el momento la bioimpresión de órganos.

“Uno de los mayores obstáculos que hemos encontrado al tratar de diseñar los reemplazos de tejidos biológicos era nuestra incapacidad de imprimir en 3D la compleja red vascular que suministra nutrientes a los tejidos densamente poblados”, ha explicado Jordan Miller, profesor de la Universidad de Rice.

De hecho, “la ingeniería de tejidos ha luchado con esto durante toda una generación”, de acuerdo con su colega Kelly Stevens, de la Universidad de Washington. “Ahora podemos preguntarnos: si podemos imprimir tejidos que se parecen e incluso respiran como los tejidos sanos de nuestros cuerpos, ¿también se comportarán funcionalmente como esos tejidos?”, ha planteado.

Esa cuestión es “importante” para saber si la bioimpresión de órganos podría servir para generar injertos para futuros trasplantes. Precisamente, la necesidad de avanzar en ese campo está impulsando la investigación en impresión 3D. Los científicos están intentando que la técnica sea funcional y efectiva. El objetivo es mejorar la capacidad de hacer frente a la demanda de órganos.