“Según nuestro cálculo, la mayoría del laboratorio se quemará durante la caída y no creemos que cause problemas una vez impacte contra la tierra”, explica Wu. En cualquier caso, China mantiene a la estación bajo una monitorización continua, y alertará a la comunidad internacional si la nave llega a representar una amenaza para cualquier satélite cercano. Esta noticia confirma el rumor de que China había perdido el control sobre la Tiangogn-1.

La nave fue puesta en órbita en septiembre de 2011, y su objetivo principal era ara probar todas las tecnologías de acople y habilidades que China necesitaría para construir una estación planetaria para la próxima década. 3 naves espaciales se acoplaron con Tiangong-1 durante su vida útil – Shenzhou-8 en noviembre del 2011, Shenzhou-9 en junio del 2012 y Shenzhou-10 en junio del 2013, cada uno con 3 astronautas en el laboratorio espacial.

Tiangong-1 dejó de enviar información a la Tierra en marzo del 2016, fecha oficial del final de su misión espacial. La sucesora, Tiangong-2, fue lanzada el 15 de septiembre de 2016 en el cohete Larga Marcha desde un centro de lanzamiento en el noroeste chino. Actualmente se encuentra en órbita. Se espera que 2 astronautas lleguen a Tiangong-2 en octubre para quedarse allí durante un mes.