A las 7.30 hora local (23.30 GMT del domingo), la nave ha despegado según lo previsto, impulsada por un cohete Larga Marcha-2F desde el centro de lanzamiento de Jiuquan, en el desierto del Gobi, ante un reducido grupo de corresponsales extranjeros, según informa la agencia EFE.

Los 4 cohetes de apoyo se separaron a los 3 minutos de vuelo del cuerpo principal, que se despegó de la nave, a su vez, poco antes de llegar a los 10 minutos. Al desplegarse los paneles solares de la cápsula 13 minutos después del lanzamiento, los responsables de la misión la declararon exitosa.

“El Shenzhou-11 está en su órbita determinada según el plan original. Por tanto, la puesta en órbita de la misión tripulada ha sido un éxito”, anunció desde la base un oficial militar. Con el lanzamiento de la undécima nave de la familia Shenzhou, China cierra un paréntesis de más de 3 años sin enviar astronautas al espacio.

La Shenzhou-11 tiene previsto volar fuera de la atmósfera hasta que alcance su próximo destino, la órbita del laboratorio espacial chino Tiangong-2 (a una altura de 393 kilómetros sobre la Tierra), dentro de 2 días. Está previsto que ambas plataformas se acoplen cuando lleguen a posiciones compatibles y será al completarse esa maniobra cuando comience la misión.

Los astronautas Jing Haipeng y Chen Dong, la tripulación de la Shenzhou-11, son los encargados de ejecutar las tareas de la sexta misión tripulada que el gigante asiático envía al espacio, tras las 5 que se lanzaron entre 2003 y 2013, y que será, si se cumplen los planes, la más larga de todas las que ha llevado a cabo el gigante asiático.