La disfunción de vejiga se ha conseguido corregir en ratones gracias a un implante que emite estímulos nerviosos. El sistema se ha probado con éxito en la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos, con la participación de otros centros. Los resultados se han publicado recientemente en la revista científica Nature.

Según informa la agencia EFE, la disfunción de vejiga se indujo en los animales a través de fármacos. Después, se colocó en los animales un sistema optoelectrónico que incluía un sensor para monitorizar el llenado de la vejiga. También contaba con 2 haces de luz LED para controlar determinadas células nerviosas, un dispositivo de registro de funcionamiento y un proveedor de energía.

Los ratones toleraron bien el implante. De hecho, no presentaron inflamación significativa, cambios de peso o disfunciones motoras una semana después de la implantación. Asimismo, el citado sistema fue capaz de corregir la disfunción de vejiga. Para ello, identificó patrones patológicos de forma automática en tiempo real y activó los haces de luz para estimular los nervios como respuesta.

De acuerdo con los autores, esta intervención permite restaurar el normal funcionamiento de la vejiga en ratones y podrá ser adaptado para usarse en humanos si supera nuevas pruebas. En el estudio participa la Universidad de Washington, la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, la Universidad de Florida Central y la Universidad de Northwestern. También participa la Universidad Beihang (China).