"Para las personas asmáticas, la calidad del aire interior es increíblemente importante y este tipo de medición puede ser la única garantía de control” ha asegurado Illah Nourbakhsh, presidente de la firma Airviz Inc.

Los fuegos de cocina, los aparatos de calefacción y otros dispositivos del hogar, aparentemente inocuos, expulsan diariamente estas partículas contaminantes, de menos de 2,5 micras de tamaño, que pueden afectar a la salud sus habitantes.

La falta de ventilación o las campanas extractoras de poca potencia, son factores que ayudan a la acumulación de PM2.5, lo que impide que la concentración de sustancias se mantenga en los 50 microgramos por metro cúbico recomendados.

El dispositivo, consta de un diminuto sensor de aire, un ventilador, conexión wifi y una pantalla sensible al tacto que permite visualizar los niveles de toxinas en el ambiente a través de un gráfico por colores.

Gracias a la conexión en red, el usuario puede mantener sus mediciones de forma anónima o compartirlas para contribuir a un mapeo mundial de la calidad del aire en espacios interiores.