La digestibilidad de los carbohidratos funcionales puede medirse a través de un modelo in vitro creado por investigadores del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación CIAL (CSIC-UAM). Los resultados del estudio se han publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry.

Según ha informado la Universidad Autónoma de Madrid, los métodos disponibles para evaluar la digestibilidad de los carbohidratos emplean un número reducido de enzimas de origen microbiano que no logran simular la digestión intestinal en mamíferos, de manera que aportan información insuficiente.

Los investigadores del CIAL han desarrollado un modelo de digestión in vitro para comparar la digestibilidad de carbohidratos prebióticos usando un extracto enzimático comercial procedente de intestino delgado de rata.

La principal ventaja de este modelo, aseguran, es que necesita pequeñas cantidades de carbohidratos, lo cual lo convierte en interesante para el estudio de la digestibilidad de nuevos carbohidratos sintetizados a escala de laboratorio. Se ha probado con lactulosa, lactosacarosa, fructooligosacáridos (FOS), 2 tipos de galactooligosacáridos (GOS-1 y GOS-2) y galactooligosacáridos de nueva síntesis derivados de lactulosa (OsLu).

Después de 2 horas de digestión, la lactulosa y la lactosacarosa mostraron una alta resistencia a la digestión intestinal, con un grado de hidrólisis (GH) del 11 y el 26% respectivamente. Durante la digestión de lactosacarosa, se observó la formación de lactosa y sacarosa en cantidades similares, lo cual indica una participación equiparable de las enzimas lactasa y sacarasa en la hidrólisis del trisacárido.

Los GOS-1, que contienen preferentemente galactosas ligadas entre sí con enlaces β(1→4), mostraron un GH del 32,7%, superior al de los GOS-2 (11,9%), con enlaces preferentemente β(1→6). Por otra parte, los OsLu permanecieron prácticamente inalterados durante las 2 horas de digestión.

Analizando detalladamente los productos de hidrólisis originados durante la digestión de los GOS y los OsLu, se observó que los monosacáridos liberados provienen sobre todo de la hidrólisis de disacáridos constituidos por 2 moléculas de galactosa, presentes en ambos tipos de prebióticos. Para los autores, los OsLu son los que presentan mayor resistencia a la hidrólisis.

En cuanto a FOS, los investigadores utilizaron una mezcla de nistosa y kestosa con pequeñas impurezas de sacarosa y, durante la digestión enzimática, observaron un notable descenso del 44% de la nistosa inicial y un ligero aumento, menor del 3% de kestosa y sacarosa. Todo ello originó una pérdida del 12% de FOS inicial. La fructosa fue el único monosacárido liberado.