El robot consiste en un sistema de enganche que sujeta al niño y un motor que le permite desplazarse en círculos, de forma que el neonato está obligado a moverse. El bebé comienza a gatear ayudado por este asistente mecánico. Durante la actividad, el pequeño tiene un dispositivo en la cabeza que proporciona a los médicos un electroencefalograma para monitorizar la actividad cerebral del paciente a tiempo real.

Según señala el equipo investigador, este robot puede conllevar un salto de gigante en la evolución del paciente, ya que este comienza a moverse antes de lo normal, lo que acelera su preparación para combatir este mal. En los países desarrollados surgen 2,5 casos de parálisis cerebral por cada 1000 nacimientos, y son diagnosticados en período fetal.

La parálisis cerebral no aparece por una causa concreta, sino que varía de un caso a otro, por lo que no puede atribuirse a unos factores comunes. Generalmente está ligada a una deficiencia de maduración del sistema nervioso central y no solo surge en período prenatal, sino que también puede manifestarse durante el período perinatal o en el período postnatal.