Según los científicos de la UCM y el CSIC, la interacción entre derivados de berilio y especies covalentes ricas en electrones puede formar radicales de manera espontánea, unas especies químicas de gran poder reactivo.

Mediante unos cálculos para modelar la disociación de los enlaces químicos, se pudo determinar que la facilidad de los derivados del berilio para formar radicales está en la reorganización electrónica y la estabilización de los fragmentos consecuencia de la disociación. La reorganización electrónica implica una interacción no covalente.

La revista Angewandte Chemie International Edition ha publicado el estudio en el que se explica la posibilidad de usar enlaces de berilio en los procesos radicalarios. También supone el punto de partida para explicar la alta toxicidad de este metal, que interacciona con ácidos de Lewis que están en los sistemas biológicos. Estos podrían acabar formado radicales espontáneamente.

Las especies radicalarias, especies atómicas o moleculares con entidad propia, pese a tener electrones desparejados, desempeña un papel importante en los fenómenos químicos (tanto atmosféricos como metabólicos). Las especies reactivas de oxígeno o nitrógeno tienen la posibilidad de reaccionar como componentes celulares alterando o dañando la función biológica.

La formación de radicales neutros en cualquier proceso radicalario rompe enlaces covalentes a través de una distribución igualitaria de los electrones del enlace entre ambos fragmentos disociados; esto supone aporte energético considerable, tanto de forma térmica o lumínica.