Para poder aprovechar la energía calorífica corporal, un grupo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología  de Huazhong, China, ha introducido una termocélula flexible que se puede colocar en el cuerpo.

Los generadores termoeléctricos desarrollados hasta el momento producen cantidades de energía muy pequeñas, caras y frágiles para poder llevarlos puestos. Sin embargo, este dispositivo, que se puede llevar integrado sin problemas, está basado en dos termocélulas con electrolitos de gel.

Cada célula tiene integrada 2 placas metálicas diminutas que actúan como electrodos, a través de un gel electrolítico dispuesto entre ellas. En la célula de tipo 1, el extremo frío proporciona un potencial negativo, mientras que, en la de tipo 2, ese extremo frío da un potencial positivo, como consecuencia del efecto termogalvánico que producen dos electrodos al entrar en contacto con una solución electrolítica a temperaturas distintas.

Los investigadores han conseguido que, en un ambiente a 5 grados centígrados, fuera posible producir 0,7 voltios y 0,3 µW. Una mejora en ese sistema podría suponer el primer paso de transformación de energía calorífica corporal sin necesidad de realizar actividad física ni movimientos. Esto podría suponer poder cargar el móvil sin necesidad de realizar ninguna otra actividad más que la de utilizar el smartphone.