“El sistema de grafeno es capaz de detectar el nivel de actividad de una célula humana y, a través de eso, puede descubrir que se ha desarrollado un cáncer”, subraya el jefe de ingeniería química de la universidad, Vikas Berry. El experto señala que el grafeno es uno de los materiales más diminutos que se conocen, y que es muy sensible a cualquier cosa que suceda en su superficie.

El sistema desarrollado por la universidad está compuesto por nanomaterial formado formado por una pequeña capa de átomos de carbón conectados a una malla. La superficie de los átomos es recorrida por una nube de electrones. Las células, al entrar en contacto con el grafeno, hacen reaccionar a este, lo que modifica la energía de las vibraciones atómicas.

Estas vibraciones atómicas son detectadas por un espectroscopio. La vibración es diferente si la célula está sana o desarrolla un cáncer, debido a que la actividad de una célula cancerígena libera una mayor carga negativa en la superficie del grafeno y provoca la liberación de más protones. De esta manera, los expertos detectan a las células enfermas.

“Realizamos un mapeo con una resolución de 300 nanometros, por lo que podemos visualizar la enfermedad. Todo debido al campo eléctrico que existe alrededor de las células, que empuja a los electrones que hemos colocado alrededor del grafeno. Es un sistema eficiente que va a resultar muy útil”, señala el médico estadounidense.