Un equipo de científicos de EE.UU. ha diseñado un sensor biodegradable capaz de evaluar lesiones, según informa la agencia EFE. Este sensor podría instalarse dentro del cuerpo para controlar la evolución de una lesión, por ejemplo, en el caso de tendones dañados, según señala el artículo de la revista Nature Electronics.

El sensor biodegradable capaz de evaluar lesiones ha sido diseñado por un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford liderados por Zhenan Bao. Este sensor consiste en un pequeño dispositivo plano que es capaz de detectar la tensión y presión en la zona lesionada. Esta información ayudará al médico a supervisar el proceso de rehabilitación.

El sensor diseñado por la Universidad de Stanford se degrada una vez que cumple su función, asegura Xinhua. Tal y como recoge Nature Electronics este sensor biodegradable capaz de evaluar lesiones solo se ha testado en animales, pero podría ser empleado para controlar la presión sobre el tejido blando dañado en tiempo real y ayudar a diseñar un programa de rehabilitación personalizado para pacientes convalecientes.

Tal y como destaca la revista, los sensores biodegradables son una tecnología emergente. Dispositivos como este sensor biodegradable capaz de evaluar lesiones se desarrollan a partir de polímeros especiales para que se descompongan después de un periodo determinado, lo que elimina la necesidad de volver a intervenir quirúrgicamente al paciente para extraer el implante.

La dificultad que presentan muchos de estos dispositivos, señala Zhenan Bao, es el pobre rendimiento sensorial o pocas garantías de compatibilidad con el tejido. Los materiales del sensor biodegradable capaz de evaluar lesiones diseñado por el equipo estadounidense son totalmente compatibles, según señala la revista.

El dispositivo se ha probado y los resultados han confirmado que es elástico y flexible. Asimismo, se ha comprobado que no produce ninguna reacción inflamatoria adversa, incluso 8 semanas después del implante. El sensor se descompone en el tiempo indicado (el necesario para la curación del tejido) y no pierde propiedades durante el periodo de actividad y hasta su desaparición.