Una app que detecta los signos de ictus y avisa a Emergencias ha sido diseñada por investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) para ayudar en la identificación precoz de los síntomas de ictus o infartos cerebrales. Los resultados del trabajo se han publicado en International Journal of Information Management, según informa la agencia EFE.

“A pesar de las campañas de concienciación realizadas por diversos organismos, muchas personas no son capaces de reconocer los indicios de esta afección”, señala Jaime Lloret, del Instituto de Investigación para la Gestión Integrada de Zonas Costeras (IGIC) del campus de Gandía de la UPV.

De acuerdo con el investigador, los teléfonos inteligentes son una “buena plataforma para el desarrollo de aplicaciones enfocadas a la salud”, y en concreto en este caso para la detección precoz del ictus, que afecta a 120.000 personas al año en España. Con este fin, se ha desarrollado una app -todavía está en fase de pruebas- que analiza la capacidad de sonreír, la movilidad de los brazos o la coherencia en el habla.

Primero, la app usa la cámara del teléfono para detectar la sonrisa del usuario, ya que el ictus suele provocar una parálisis facial que impide a la persona afectada sonreír normalmente. Después, la app pide al usuario que repita una oración sencilla; si no es capaz de repetirla de manera coherente, se considera síntoma de ictus.

En esa fase, la aplicación móvil usa el micrófono y el altavoz del dispositivo; por último, utiliza el acelerómetro integrado en el teléfono para analizar si la persona puede levantar los brazos, puesto que el ictus se relaciona con incapacidad para levantar ambas extremidades a la misma altura.

En caso de que el usuario sea incapaz de realizar 2 o más de las tareas, la app contacta con el servicio de Emergencias para alertar del posible ictus, además de enviar un mensaje a un contacto predefinido. La aplicación funciona para móviles con sistema Android y permite además crear un registro con datos que sirvan para posibles estadísticas posteriores.

“Estas podrían ser empleadas por instituciones públicas, contribuyendo así a aumentar el conocimiento de dichas instituciones sobre los casos de infarto cerebral de la población”, apunta el investigador, que ha trabajo junto a Lorena Parra, Laura García y Jesús Tomás. De acuerdo con la Sociedad Española de Neurología (SEN), el ictus es la segunda causa de muerte en España, la primera en el caso de las mujeres.