El dispositivo reúne diversas innovaciones tecnológicas, como el sensor con colorantes que el chip utiliza para contabilizar la cantidad de luz ultravioleta que llega a la piel, o los cuatro leds que dispone para iluminar y avisar de una alta exposición ultravioleta. El sistema también incluye una pequeña luz de flash para avisar a su portador de los cambios en su pulso cardíaco. Por el momento, el chip ya ha sido valorado positivamente en la publicación especializada en el sector tecnológico, Sciecia Advances.

Aunque, lo verdaderamente novedoso de ese sistema, es la ausencia de una batería. Normalmente, la necesidad de incorporar una pila añade unos milímetros más de grosor a este tipo de productos. El investigador señala que este nuevo sistema carente de batería podría aportar una nueva posibilidad a las aplicaciones para monitorización de pacientes en hospitales, además de economizar investigaciones médicas.

John Rogers y el laboratorio de la Universidad de Illinois se han hecho populares por la cantidad de dispositivos que han diseñado. Todo ellos integran leds, pequeños chips y sensores incorporados en superficies elásticas, y están enfocados a funcionar sobre la piel humana y obtener información sobre el organismo de su portador. Rogers utiliza el término “epidermal electronics”, para referirse al campo que abarcan sus productos.