La monitorización del cuerpo  mediante dispositivos inalámbricos está despertando un gran interés científico y entre la población, ya que cada vez son más los adeptos de la monitorización, las aplicaciones médicas o el diagnóstico a distancia. La utilidad de estas herramientas en el sector salud es grande, pero también se traslada a otros campos (turismo, electrónica, transporte).

"Multitud de dispositivos son susceptibles de organizarse formando una red interconectada de manera inalámbrica para transmitir la información que recogen", explicó Rubén Gregorio García Serna, autor de la tesis.

El Wireless Body Area Network (WBAN) es la estructura centrada en el cuerpo humano, tal y como explicó García Serna. También señaló que es muy importante dónde se coloca el dispositivo inalámbrico; por ejemplo, dijo que en la parte superior del cuerpo se logran mejores resultados, y mejor aún si la persona está tumbada.

La tesis, que ha probado los dispositivos inalámbricos dentro y fuera del cuerpo, ha probado los efectos derivados de la respiración ha visto que eran “despreciables” si se comparan con otras fuentes de movimiento en dispositivos implantados en el interior del cuerpo.

La banda de emisión UWB, de 3,1 a 10,6 GHz, ha sido la empleada por el equipo de investigación por el ancho de banda, por la potencia baja, la alta resolución, el buen nivel de seguridad y las pequeñas dimensiones de los dispositivos inalámbricos. Los objetivos perseguidos con estos dispositivos inalámbricos eran:

  1. Latencia.
  2. Fiabilidad.
  3. Consumo energético.
  4. Seguridad de la información.