Si ya se conocía de sobra el efecto placebo, que consiste en la mejora del paciente con un tratamiento inerte que no va a hacer nada contra una enfermedad concreta, el nuevo concepto nocebo da un paso sobre cómo afecta a un paciente un determinado fármaco. En el placebo, el efecto del tratamiento era mayor cuanto más costase y estuviera asociado a una marca.

El estudio sobre el efecto nocebo, publicado en Science, explicaba los mecanismos cerebrales de este fenómeno y se basaba mucho en el efecto placebo. Según explicó la primera autora del estudio, Alexandra Tinnermann, a la agencia SINC, no hay tantas personas que investiguen el efecto nocebo debido a las dificultades éticas que implica. En los 2 efectos son muy importantes: la susceptibilidad individual, la información recibida, las expectativas particulares y la memoria de episodios pasados.

Estudio clínico con cremas

Para este estudio, los investigadores hicieron un estudio clínico para aislar la parte del nocebo relacionada con el precio de un fármaco. Para ello, eligieron 2 tipos de crema contra los picores en la dermatitis atópica que eran exactamente lo mismo, tal y como afirma la agencia SINC. Uno de los botes imitaba un frasco caro y el otro era muy sencillo, similar a un genérico.

Al grupo que utilizaron de 49 voluntarios se les dijo que estudiarían los efectos secundarios de 2 cremas, una más cara que la otra, fabricadas por el mismo laboratorio y con el mismo principio activo. Los participantes se pusieron la crema en el brazo y a la media hora se les generó calor para causar dolor, previo aviso de que una de las cremas podía causar hipersensibilidad.

Los resultados de la prueba fueron contundentes. Aquellos voluntarios que decían sentir más dolor en el brazo llevaban puesta la crema cara, lo que se interpretó como que la medicación más cara llevaba un agente más efectivo y potente y por eso causaba más efectos secundarios que la más económica.

Placebo-Nocebo

Con resonancias magnéticas estudiaron por completo el sistema central del dolor, desde el córtex hasta la médula espinal. El efecto nocebo relacionado con el precio parecía mediar más en el córtex cingulado anterior y en la sustancia gris periacueductal, situada en el tronco del encéfalo.

“Una buena conclusión sería pensar que en el efecto placebo y el nocebo participan las mismas áreas, con patrones de activación diferentes”, matizó Tinnermann.

Aunque esto puede parecer que son teorías contrapuestas, en realidad son las 2 caras del mismo proceso, ya que el dolor no es una respuesta universal y se regula por patrones mentales. Según la autora, los resultados demuestran que el placebo y el nocebo impactan con intensidad sobre los efectos de los fármacos, el alivio de los síntomas y la recuperación del paciente.