Lluis Montoliu presenta su libro sobre el CRISPR.

El CRISPR es una técnica de edición genética cada vez más de moda. Sin embargo, la mayoría de la población no tiene claro en qué consiste, sus ventajas y sus inconvenientes. Dar a conocer esta herramienta es el objetivo del primer libro de divulgación sobre CRISPR que se publica en español. Lluis Montoliu, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es el autor de Editando genes. Recorta, pega y colorea (Next Door Publishers). Lo prologa Francis Mojica, su descubridor.

“Trasladar nuestro conocimiento a la sociedad es parte de nuestro trabajo”, ha explicado Montoliu este lunes, durante la presentación de su libro en Madrid.

Según el investigador, la historia del CRISPR empieza hace 26 años, en las salinas de Santa Pola donde Mojica estudiaba por qué ciertos microorganismos sobrevivían en aquel ambiente. “Si alguna vez le premian por la técnica CRISPR, no será por la edición genética -asegura Montoliu-. Será por darse cuenta de que las bacterias y arqueas tienen un sistema inmunitario adaptativo”.

Ese descubrimiento es la base de 2 décadas de investigación básica en torno al CRISPR; una técnica, o un conjunto de ellas, que permite inactivar genes o editarlos. Esto quiere decir que, usando esta herramienta, es posible crear modelos genéticos perfectos de determinadas enfermedades de manera personalizada. De esta forma, por ejemplo, se ha creado un ratón avatar de Patty Bonet, una joven con albinismo provocado por una mutación concreta. En teoría, también sería posible cortar el ADN para eliminar las mutaciones que provoquen una determinada enfermedad.

Limitaciones del CRISPR

Ante las posibilidades que ofrece esta técnica, cabría preguntarse: ¿Por qué no está disponible? Porque, como ha recordado Montoliu, no todo son ventajas. “Sabemos cortar, pero no sabemos pegar”, ha apuntado el investigador, quien ha recordado que no siempre se consigue reparar el gen eliminado de manera adecuada. En ratones, por ejemplo, se ha comprobado que la técnica da lugar a animales editados de forma no uniforme.

“En el laboratorio, puedo generar 20 ratoncitos distintos. Uno de ellos es el que contiene la mutación cambiada que yo quisiera. Ese es el que selecciono y el resto los descarto. En pacientes, esto no es éticamente aceptable”, ha comentado.

A pesar de estas limitaciones, hay quien ha hecho uso de la técnica para seleccionar embriones. Es el caso del científico chino He Jiankui, que el año pasado anunció que habían nacido los primeros bebés modificados genéticamente para no heredar el VIH. “Es un acto muy irresponsable”, ha afirmado el autor del libro, que considera que las células de los bebés no serán todas iguales. Por lo tanto, será necesario un seguimiento constante para garantizar que no surge ningún problema.

“Lo único positivo es que nos obliga a hablar sobre ello”, ha añadido Montoliu, que considera necesario legislar el CRISPR. “Es una técnica suficientemente poderosa para lo bueno y para lo mano como para regularla”, ha destacado el experto. “Nuestra responsabilidad es aportar información para que quien tiene la responsabilidad de tomar las decisiones lo haga de manera informada”.

Otras aplicaciones

Más allá del campo de la Medicina, las herramientas CRISPR tienen aplicaciones en otras áreas. Prueba de ello es el trabajo del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS), que ha desarrollado un plan de trigo sin gluten. Un alimento apto para celiacos que no está disponible en el mercado debido a la legislación europea, que está retrasando estas innovaciones, según el experto. “Es un absurdo”, ha dicho Montoliu, en referencia a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que considera transgénicos los organismos modificados mediante CRISPR.

“Nos las vamos a comer antes de usarlas para tratar enfermedades”, ha dicho Montoliu, que es uno de los pioneros en España en el uso de las herramientas CRISPR.

En ese sentido, la vicepresidenta adjunta de Áreas Científico-Técnicas del CSIC, Victoria Moreno, ha destacado su labor a la hora de caracterizar mejor el sistema CRISPR y desarrollar nuevas aplicaciones. “Necesitamos urgentemente divulgadores en la comunidad científica”, ha señalado, por su parte, el investigador Víctor de Lorenzo, experto en la modificación de bacterias del suelo para la detoxificación de contaminantes medioambientales y colega de Montoliu en el Centro Nacional de Biotecnología.