Para calcular el índice español de mortalidad, los investigadores han utilizado metodologías conceptuales teóricas basándose en el esquema de Lexis. La herramienta prevé las variables de la condición de migrante, la fecha de nacimiento y la de defunción. Según explica la Universidad de Valencia, este método es importante por su repercusión en la viabilidad de los sistemas públicos de pensiones, entre otras aplicaciones.

“No considerar características como la condición de migrante, la fecha de nacimiento y la de defunción supone considerar de manera implícita que los fenómenos mencionados o no existen o se producen de manera uniforme a lo largo del periodo de estudio” explica Francisco Morillas, investigador que ha participado en el nuevo método.

Josep Lledó, José Manuel Pavía y Francisco G. Morillas han validado el nuevo método comparándolo con los sistemas estadísticos utilizados actualmente. Según señalan dichos expertos, es necesario que el sistema demográfico se considere abierto, concretamente, en las regiones en las que existe mucha migración. Ello implica calcular el tiempo que las personas migrantes pasan dentro y fuera de la región.

Variables a tener en cuenta

Esta última variable se calcula debido a que muchos nacimientos o defunciones no siempre se producen en el territorio analizado, lo que podría modificar los resultados del índice español de mortalidad. Además, los especialistas aseguran que los nacimientos y las muertes se producen de forma no uniforme, razón por la que es importante incorporar cuándo se producen exactamente estos hechos. 

Para validar el índice español de mortalidad, los desarrolladores han realizado multitud de pruebas estadísticas espaciales, funcionales, de patrones puntuales paramétricos, así como un test para contrastar la hipótesis de sistema demográfico cerrado. Los autores explican que si se consideran las variantes que han aplicado, el número de estos se eleva a 19.008, 14.388, 6.322 y 3.488, respectivamente.

"Esta nueva conceptualización que incorporamos a los estimadores estadísticos no siempre ha sido accesible por la dificultad de disponer de información suficientemente precisa y detallada. Es a partir de la explosión de lo que se conoce como datos masivos o big data, cuando en muchos países de nuestro entorno se da la posibilidad de incorporar información que se demuestra necesaria en el cálculo sobre supervivencia y mortalidad", explica Francisco Morillas.