El pasado 4 de junio, el microbiólogo español Francis Mojica dio una charla sobre el CRISPR en el Instituto Cervantes de Pekín. Esta técnica de edición genómica que podría prevenir e, incluso, curar, las enfermedades genéticas que existen (más de 8.000 según informan desde la agencia EFE) se presenta como un esperanzador método para “cambiar el futuro de la humanidad”.

Francis Mojica comenzó con la técnica del CRISPR hace 20 años y su funcionamiento es muy similar al de un editor de texto. Tal y como explicó el microbiólogo, facilita poner el cursor en el mismo lugar donde hay un error y modificarlo “eliminando las palabras que están mal y poniendo las correctas para que la célula las lea correctamente y no se produzca esa enfermedad", explicó.

Tijeras moleculares

El que ya ha sido favorito varios años para conseguir el Premio Nobel de Medicina, dijo que existen más de 8.000 enfermedades genéticas y alrededor de un 45% de la población tiene algún “error” que podría causar una enfermedad. La tecnología podría modificar este error con unas tijeras moleculares programables insertadas en las células capaces de reescribir la información correcta en las células.

"Casi todos podríamos beneficiarnos de esta tecnología, si no todos. Porque muchos tenemos infecciones por virus, como el virus del herpes, que con CRISPR se puede eliminar, igual que el virus del sida, del papiloma humano, etc.", resumió Francis Mojica.

La técnica CRISPR no solo curaría enfermedades; también las estudia y las previene. Autismo, diabetes, cáncer, albinismo, cataratas, alzhéimer o párkinson son algunos de los ejemplos en los que la edición genética sería útil. Los primeros ensayos con humanos se han realizado en China porque allí se invierte mucho en investigación, tal y como aseguró Mojica.

China apoya la ciencia

A diferencia de lo que sucede en España, China ha multiplicado por 10 la inversión en investigación y los recursos disponibles son muy amplios. Para ellos, ciencia e investigación son prioritarios “para el progreso del mundo” y el país asiático es un ejemplo a seguir en cuanto a investigación se refiere.

"Si con esta tecnología (CRISPR) no se dan cuenta de lo importante que es invertir en investigación, no sé qué más se puede hacer", matizó el microbiólogo.

El investigador dejó claro que, aunque el CRISPR puede aplicarse al ganado o a la productividad de las plantas, los efectos en el ser humano son los más interesantes. Como logros ya obtenidos señaló que había conseguido hacer cultivos tolerantes a la sequía o plagas, así como un ganado con masa muscular.