El planteamiento de Google es que su sistema informático sea capaz de diagnosticar una enfermedad ocular de forma más rápida y precisa que un médico. Según la multinacional, la precisión de un oftalmólogo a la hora de dar un diagnóstico acertado en una primera consulta, está entre un 10 y un 20%. “Las computadoras serán capaces de analizar el caso y compararlo con miles de historiales que cumplan los mismos síntomas a una velocidad de 10.000 humanos”, asegura la compañía.

El sistema informático se llamará DeepMind y almacenará en su base de datos los escáneres de retina tomados en el Moorfields Eye Hospital de Londres, entre los años 2007 y 2016. “Hay mucho que ganar con esta iniciativa, especialmente en el campo de retinopatía diabética, en la que los pacientes tienen posibilidades de quedarse ciegos. Si conseguimos que nuestro sistema diagnostique este mal con rapidez, el enfermo podría ser tratado antes, y tendría un 98% de posibilidades de evitar la ceguera”, explica el cofundador de DeppMind.