Los fármacos tienen varios colores y han sido creados con la forma de animales como dinosaurios, estrellas de mar o pulpos. El proyecto es fruto de 2 académicos de la Universidad de Londres que teorizaron sobre la impresión de medicamentos en 3D. La empresa de biotecnología fue creada en 2014 y desde entonces ha crecido con gran rapidez. Sus creadores creen que podrían comercializar sus medicinas a nivel mundial en los próximos 5 o 10 años.

“Llevamos a cabo un estudio para evaluar cómo las diferentes formas de los fármacos cambian la liberación del medicamento en el cuerpo. Así, nos enteramos de que una píldora en forma de pirámide es absorbida por más rápido por el organismo”, comenta Álvaro Goyanes Goyanes, director de desarrollo de FabRx.  

Goyanes indicó que se les ocurrió la idea de dar formas atractivas a las medicinas para los niños, a la vez que respetaban la lógica del diseño farmacológico. “Pensamos que si las pastillas tenían forma de animales y colores llamativos facilitarían el cumplimiento del tratamiento”, explica.

Los científicos creen que la mayoría de los médicos ven la impresión 3D de medicamentos personalizados como un avance deseado, pero aún lejos del mercado. Goyanes opina que los profesionales de la medicina no están acostumbrados a esta tecnología, “porque nunca han visto una impresora 3D en funcionamiento y, a veces son escépticos”. En cuanto a los pacientes, el director piensa que no les importa la tecnología que prepara sus medicamentos, y quieren que los medicamentos sean fáciles de tragar y eficaces”.