La inteligencia artificial y el  Big Data han marcado un punto y aparte en todos los ámbitos del conocimiento. La sanidad no iba a ser una excepción a la hora de analizar grandes volúmenes de información. El III Foro Directivo en Innovación y Gobierno, organizado por la Fundación Pfizer en colaboración con la Fundación IDIS ha recogido el impacto de estas nuevas tecnologías en la sanidad y ha analizado los retos que deben afrontarse a partir de ahora.

En este foro, se ha señalado cómo las tecnologías están ampliando los horizontes y deben enfrentarse a desafíos legislativos y éticos, entre los que se encuentra la incorporación del conocimiento a las decisiones. Antonio Artés, catedrático de Telecomunicaciones de la Universidad Carlos III de Madrid, explicó que la inteligencia artificial ya había revolucionado muchos sectores y había generado distintos modelos de negocio.

“La inteligencia artificial aporta la capacidad de automatizar procesos existentes y generar nuevas soluciones que aprovechan la gran cantidad de datos disponibles que son imposibles de procesar de forma manual, por lo que hace posible la adopción a gran escala de soluciones tecnológicas para el cuidado de pacientes y para la gestión del sistema sanitario en su conjunto”, señaló Artés.

Por su parte, Lola Ruiz Iglesias, impulsora de la Cátedra Pfizer en Gestión Clínica, insistió en que el impacto del Big Data y la inteligencia artificial dependían del enfoque estratégico que se les diera. La doctora insistió en que eran herramientas muy potentes para conocer el mercado y permitían anticiparse a las demandas y necesidades de los clientes.

También quiso dejar constancia de que, si se relaciona el impacto de las nuevas tecnologías con las ya existentes, como la telemedicina, es muy probable que se presencie una “revolución en toda la cadena de valor tanto del modelo de negocio del aseguramiento como de la prestación de servicios sanitarios”, según señaló.

Llega la revolución 4.0

Ambos especialistas coinciden en que el mayor reto es evitar la réplica digital de estructuras obsoletas en gestión de información. Por esta razón, Artés cree que la digitalización es imprescindible para que las empresas de ámbito sanitario salgan beneficiadas de estas técnicas. La doctora Ruiz recordó la importancia del buen uso de la inteligencia artificial y del Big Data en la toma de decisiones.

“El uso de tecnologías como el big data, el small data, el machine learning, la inteligencia artificial, la robótica, la realidad virtual, la realidad aumentada, la ciberseguridad, la tecnología 3D, la gamificación, el internet de las cosas, la monitorización a distancia, la propia medicina no presencial o el hospital líquido entre otros son las herramientas que sin duda van a determinar la medicina del futuro, la cual se va a caracterizar por ser una medicina personalizada, predictiva, poblacional, preventiva, participativa y precisa”, manifestó Manuel Vilches director general de la Fundación IDIS.

Vilches mencionó también que era importante plantearse nuevas cuestiones en temas como la legislación y la bioética para no causar asimetrías imposibles de solucionar. Además, señaló la necesidad de reforzar siempre los valores éticos, pese a que la ciencia siempre fuese por delante de cualquier tipo de regulación. Por último, Sergio Rodríguez, presidente de la Fundación Pfizer, resumió que el objetivo era potenciar las nuevas tecnologías como una herramienta para avanzar en las mejoras sanitarias en beneficio del profesional y del paciente.