“Mediante la monitorización de constantes vitales podemos conocer mucho más cómo somos y qué hacemos. Con esta información podemos crear una segunda piel que evolucione con nosotros”, apunta Oscar Tomico, experto del centro tecnológico quien asegura también que “con el desarrollo de los wearables podemos llegar al interior del cuerpo humano”.

El centro tecnológico de Cataluña ya cuenta con una camiseta inteligente calefactable que permite a los ciclistas soportar temperaturas de hasta menos de 10 grados manteniendo las prestaciones de ligereza, flexibilidad y comodidad, según asegura el director general de negocios del centro, Miguel Rey. Esta “prenda inteligente” ya puede encontrarse en el mercado.

La camiseta cuenta con el control de temperatura situado en el pecho, por lo que el deportista puede graduar el calor que recibe. La prenda para el control de constantes vitales, también desarrollada por el centro, incorpora sensores capaces de captar, medir y comunicar en tiempo real señales como la frecuencia cardíaca, respiratoria y la temperatura corporal.

Según explican los investigadores, las constantes vitales pueden leerse de forma instantánea desde un ordenador o cualquier otro dispositivo como una tablet o un teléfono móvil. El equipo también desarrolla una plantilla que ayuda a prevenir caídas, pensada especialmente para la tercera edad y que monitoriza el modo de andar y la evolución del paciente

Según explica el director general, el centro también trabaja en una malla inteligente que sirva para prevenir lesiones lumbares que combina diferentes tipos de sensores para prevenir riesgos de fatiga lumbar e informar al usuario cuándo debe corregir su postura, con el fin de evitar esta lesión que produce incapacidad laboral a 142.000 personas en España.