Un trabajo publicado en Nature Palgrave Communications asegura que la presencia de las mujeres en los puestos científicos importantes se da, en la mejor de las situaciones, en 1 de cada 5 casos. Las mujeres representan un 30% de la totalidad de científicos e ingenieros, pero se las excluye de los puestos importantes, según declaraciones a EFE de Ana Vila-Concejo, una de las autoras. A esto s ele añade, dice Vila-Concejo, el número de abortos y el acoso sexual al que se ven sometidas.

"Hay partes que son confidenciales, pero se han dado casos de abusos sexuales en los trabajos de campo", explicó la autora, líder del Grupo de Investigación Geocostera de la Universidad de Sídney.

Esta investigación se ha centrado en más de 300 encuestas que analizaban la representación en función del sexo en 25 publicaciones, 10 conferencias científicas y en las juntas y comités de 9 sociedades. Las encuestas se realizaron en Irlanda, Francia, México, España, Reino Unido, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda.

La investigación asegura que la presencia de las mujeres en puestos importantes era más alta si el acceso se hacía con un proceso transparente y abierto, mientras que, en cargos designados, la proporción era mucho más baja. El 46% de las mujeres creía que su carrera profesional no avanzaba por el hecho de ser mujer.

En el estudio se pone de manifiesto la existencia del llamado “techo de cristal”, una barrera cultural que disminuye las oportunidades de promoción de las mujeres. También considera que las compañías cuentan con un “club de hombres” que van favoreciéndose los unos a los otros con el paso del tiempo.

Los estereotipos establecidos en cuanto a las competencias de las mujeres pueden impactar en el rendimiento laboral en disciplinas como las matemáticas, la ciencia, la tecnología o la ingeniería. A esto añaden los autores el impacto que supone la maternidad y las “microagresiones” que sufren algunas mujeres por comentarios descalificantes unas veces intencionados y otras deliberados.