La biocompatibilidad del grafeno es el nuevo reto que persigue la ciencia no sin antes averiguar cómo se relaciona con las células inmunitarias que protegen al organismo de los cuerpos extraños, tal y como informan desde la agencia SINC. La forma oxidada del grafeno podría ser, según los expertos, una potente herramienta de diagnóstico.

Un estudio, publicado en Nature Communications llevado a cabo por los investigadores del CNRS francés, la universidad de Sassari y Roma Tor Vergata (Italia), entre otros, ha creado un entorno para intentar caracterizar las interacciones entre 15 tipos celulares del sistema inmunitario y el óxido de grafeno. Entre estos tipos celulares se encuentran los linfocitos T, los leucocitos, las células dendríticas o los monocitos.

La investigación señala la necesidad de “funcionalizar” los nanomateriales de grafeno incorporando distintas moléculas a sus superficies para que sean biocompatibles con las células inmunitarias humanas. Según Lucía Gemma Delogu, investigadora de Sassari, han usado la citometría de masas unicelular para medir más de 30 marcadores celulares y analizar cómo funciona el óxido de grafeno.

“Así hemos comprobado que el grafeno funcionalizado con grupos amino aumenta su biocompatibilidad respecto al óxido de grafeno normal”, explicó Delague.

El análisis del transcriptoma se utilizó para investigar cómo cambiaba la expresión de los genes de las células inmunitarias. Estos resultados aseguraban que los grupos de moléculas aminos reducían las perturbaciones del óxido de grafeno en el metabolismo celular, lo que incrementaba la biocompatibilidad del material.

Grafeno aplicado a la salud

La investigación, que pretende que el grafeno sea biocompatible y pueda usarse de forma segura, está incluida en el proyecto G-IMMUNOMICS, que forma parte de la iniciativa europea Graphene Flagship. El objetivo principal es poder utilizar el grafeno en el campo de la salud y que tenga los menos efectos secundarios posibles. Delogu pretende averiguar todas las funciones del grafeno para poder aplicarlo en terapias contra el cáncer, ingeniería de tejidos, diagnóstico de enfermedades, transferencia de material genético, y otras aplicaciones en la neurociencia o biomedicina.