La inteligencia artificial diagnostica la patología cardiaca a base de un constante aprendizaje. Además, mejora el posterior procesado de las imágenes y facilita la realización de los informes, según comunican desde el grupo hospitalario Quirón. Ahora es posible observar en 4 dimensiones (3 espaciales y una temporal) los vasos sanguíneos en un solo latido.

Vicente Martínez de Vega, jefe del servicio de Diagnóstico por la Imagen del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, considera que la aplicación de la inteligencia artificial unida a las nuevas técnicas de visualización ayudará a una mejora en el diagnóstico de la enfermedad cardiaca.

“Las imágenes que adquiere una resonancia magnética contienen información no solo visual, sino numérica y cuantificable que es posible extraer, analizar y exportar, acumulando experiencia gracias a la inteligencia artificial, lo que redunda en una mayor fiabilidad de los estudios y beneficio para el paciente”, especificó el doctor.

Para los pacientes cardiacos, la resonancia magnética siempre ha sido una prueba muy útil, ya que detalla la morfología del corazón, según recuerdan desde Quirón. Esto permite descubrir datos de relevancia como la fracción de eyección o las zonas de isquemia inducida, por lo que es fundamental en el estudio del flujo sanguíneo.

https://www.youtube.com/watch?v=HiyN-iQ9xeo&feature=youtu.be

Martínez de la Vega, quien presentó los resultados de esta tecnología en el Congreso Europeo de Resonancia Magnética Cardiovascular, explicó que la resonancia magnética tiene 2 inconvenientes que resuelve la inteligencia artificial. Uno es el tiempo que se tarda en hacer la prueba, y otro es la complejidad.

“GE Healthcare ha desarrollado secuencias ultrarrápidas de adquisición de las imágenes que, según nuestros estudios, reducen en más de un 80% el tiempo de adquisición. Además, ya hemos incorporado programas que unen algoritmos de inteligencia artificial con la experiencia que vamos acumulando diferentes centros que poseemos este software en todo el mundo”, aseguró el especialista.

4D flow

Además de la inteligencia artificial, destaca la imagen 4D flow para la valoración del flujo sanguíneo de los vasos en  3D durante el ciclo cardiaco. Con este método, se puede estudiar el gradiente de presión, la fracción de regurgitación, así como el volumen y la dirección del flujo de un modo muy visual y medible.

Martínez de la Vega aseguró que la técnica en 4 dimensiones facilitaba el estudio de ciertas patologías valvulares, afecciones de la aorta, doctus arteriosos, malformaciones o disecciones. Por su parte, José Ángel Cabrera, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid, comentó que esta técnica subsanaba las limitaciones existentes hasta ahora e insistió en su utilidad para diagnosticar insuficiencias mitrales o shunts cardiovasculares.