Raufhon Salahodjaev, Shoirahon Odilova y Antonio R. Andrés, autores del trabajo, han hallado que existe una relación directa entre la madurez intelectual de un estado y los mecanismos para conseguir contenidos de forma ilegal.

“Partimos de la afirmación de que los niveles nacionales de inteligencia son un factor causal responsable de las diferencias en el desarrollo económico”, dicen los científicos citando el trabajo del psicólogo Richard Lynn y el politólogo Tatu Vanhanen.

De esta manera, “la riqueza económica, representada por el PIB per cápita y la repartición de ingresos, es estadísticamente significativa y permanece negativamente asociada con tasas de piratería transnacionales”, afirman los autores.

Esto sucede, según defienden, porque “a nivel microeconómico, los individuos mejor educados y más inteligentes presentan niveles más altos de participación política y corrección frente a las leyes de propiedad intelectual”.

Para probar estas teorías, los científicos se han basado en datos ofrecidos por la Software Alliance de Microsoft (BSA), que ha clasificado los niveles de piratería del 0 -sin softwares piratas- a 100 -todos los softwares de usuario final son piratas. En este caso se excluye la piratería comercial-.

La fórmula matemática, que ha sido aplicada a 108 naciones, es la resta de la cantidad de programas para PC distribuidos menos la suma de los obtenidos legalmente. Las diferencias obtenidas sugieren que el grado de desarrollo económico también se correlaciona con la madurez judicial y policial del país.

Existen sin embargo algunos valores que desafían la norma; son los casos atípicos de China y Sudáfrica. El primero, representado en la tabla con su código ISO, “CHN”, presenta tanto unas tasas de IQ como de piratería elevadas. Sudáfrica, representada como “ZAF”, tiene ambos indicativos bajos.

Los autores advierten que, en cualquier caso, los países “tontos” no están condenados ya que puede bastar con que sea inteligente la élite gobernante. Igualmente, dicen, “los resultados no deben ser tomados como una evidencia universal”.

Aun así, existen estudios previos que entran en paradoja al afirmar que la piratería informática conlleva también un mayor índice de alfabetización, lo que aumentaría el IQ no sólo “a pesar” del delito, sino “gracias” él. De esta forma la piratería podría ser un “problema que, en un futuro, se resolviese por sí mismo”.