La regeneración de tejidos podría estar más cerca que nunca gracias a que un equipo de científicos del Karolinska Institutet ha conseguido secuenciar el genoma de una especie de la familia de la salamandra, en concreto del gallipato (Pleurodeles waltl), cuyo genoma es 6 veces mayor que el genoma humano. El estudio ha sido publicado en la revista Nature Communications.

Lo primero que ha descubierto este equipo de científicos es que existe una familia de genes capaces de aportar pistas sobre el por qué las especies de las familias de las salamandras pueden regenerar tejidos y partes completas del cuerpo. Esta es la primera vez que se ha conseguido secuenciar todo el genoma del gallipato, lo que puede dar lugar a nuevos hallazgos sobre la capacidad del anfibio para regenerar tejidos y recrear neuronas cerebrales.

Los investigadores han encontrado multitud de copias de un grupo de microARN que en los mamíferos está en las células madre embrionarias y en las células tumorales. Según el profesor András Simon, líder del estudio y miembro del Departamento de Biología Celular y Molecular del instituto, se necesitan estudios funcionales para entender la regeneración de tejidos.

“El vínculo con las células cancerosas también es muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta la marcada resistencia de los noticieros a la formación de tumores”, apuntó el profesor, quien también dijo que sería emocionante descubrir cómo la regeneración del organismo adulto reactiva los genes embrionarios.

La abundancia de genes de microARN, un hecho bastante sorprendente, no puede explicar por qué la familia de las salamandras se regenera tan bien. El profesor considera que podría ser por la mezcla exclusiva de genes y por la manera en la que otro tipo de genes se organiza para controlar el proceso de regeneración de tejidos.

Una esperanza para el párkinson

Hasta ahora no se había secuenciado el genoma de la salamandra porque su tamaño suponía un reto metodológico y técnico de gran envergadura, sobre todo con el gallipato, cuyo genoma es 6 veces mayor que el genoma humano. El profesor Simón matizó que gracias a la tecnología era posible recrear un genoma tan amplío, aunque fuera un reto ambicioso.

El Karolinska Institutet está intentando aprender algo del genoma del gallipato y compararlo con el de los mamíferos. Hace 10 años, explicó el profesor Simon, se podían recrear todas las células que morían en la enfermedad de Parkinson durante un periodo de tiempo de 4 semanas. Hoy en día, se puede profundizar en procesos moleculares subyacentes a esta habilidad con la idea de desarrollar nuevas estrategias regenerativas en humanos.