Las participantes en el proyecto fabricarán piezas malladas tridimensionales y andamiajes diseñados con sistemas de bioimpresión 3D. Las piezas se nutrirán con células que generen tejidos in vitro para regenerar lesiones, tal y como aseguró la Universidad de Granada, implicada en el proyecto. Desde esta universidad se ha especificado que el desarrollo de las biotintas para implantar en huesos y cartílagos, será el último objetivo.

La bioimpresión de tejidos ha creado muchas expectativas en diversos sectores, desde el ámbito académico hasta el industrial. La alta prevalencia de lesiones articulares ha despertado un gran interés en la aplicación de la bioimpresión en la práctica clínica, según declaraciones de Patricia Gálvez, directora de la Unidad de Terapias Avanzadas de Bioibérica, coordinadora del proyecto.

En este sistema de bioimpresión han participado, además de la Universidad de Granada, Bioibérica y REGEMAT3D (ambas empresas españolas), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).

Todavía faltan por perfilar ciertas mejoras relacionadas con la bioimpresión 3D para conseguir que esta tecnología se use con éxito en la clínica. Además, es preciso desarrollar nuevos biomateriales para las piezas que simulen los materiales biológicos con propiedades químicas y mecánicas.

La compañía REGEMAT3D ha configurado el primer sistema de dispositivos para la bioimpresión que permite bioimprimir piezas malladas en 3 dimensiones cargadas con diferentes tipos de condrocitos y células troncales mesenquimales para la regeneración de cartílago.