La voz de los pacientes con párkinson podría utilizarse para identificar esta enfermedad. En esta línea están trabajando científicos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y de la Johns Hopkins University (JHU) con el objetivo de identificar nuevos biomarcadores no invasivos de la patología. Los trabajos preliminares han sido publicados, recientemente, en las revistas Plos One y Applied Soft Computing.

Los científicos están utilizando técnicas basadas en digital signal processingmachine learning que permitan un diagnóstico diferencial de la enfermedad de Parkinson. El tiempo medio para obtener un diagnóstico de párkinson es de casi 3 años y está basado en la sospecha clínica, según informan los expertos. La precisión del diagnóstico varía en función de la evolución, la duración de la enfermedad, la edad y la experiencia del especialista.

“La detección temprana del párkinson, junto con la anticipación en el inicio del tratamiento, tendría importantes efectos tanto para la calidad de vida de los pacientes como para el sistema asistencial, lo que permite, a su vez, el desarrollo de nuevas terapias y comprender mejor la enfermedad y su evolución”, explica Juan Ignacio Godino, investigador del Laboratorio de Bioingeniería y Optoelectrónica de la UPM.

La voz de los pacientes con párkinson está afectada en estadios presintomáticos de la patología, motivo por el que intentaron desarrollar sistemas automáticos fiables de diagnóstico diferencial y cribado, aunque, hasta el momento, no se haya investigado en esta línea. Los científicos explican que algunos desórdenes neurológicos se manifiestan a través de la voz. Actualmente, continúan investigando sobre los síntomas detectables a través de la voz.

Los investigadores están buscando a sujetos de entre 45 y 90 años que no padezcan la enfermedad y que no tengan antecedentes familiares de párkinson. Los interesados pueden rellenar un formulario para que los responsables valoren el caso y puedan ponerse en contacto con ellos. La investigación pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes y familiares que padecen párkinson, según indican los investigadores que desarrollan el proyecto.