Los investigadores han demostrado que las proteínas de unión de ARN pueden regular de manera opuesta la función mitocondrial y la dinámica de las mitocondrias. Esta desregulación se relaciona con situaciones fisiopatológicas importantes que son el centro molecular de graves enfermedades como el cáncer, las patologías cardiovasculares o neurodegenerativas y la diabetes.

“Nuestras observaciones identifican unos actores a través de los que se podría incidir en alguna de estas situaciones para corregir o evitar el desarrollo de fenotipos celulares deletéreos”, comentó Isabel Martínez Carrascoso.

El director del equipo, José María Izquierdo Juárez, explicó que lo primero que hicieron fue identificar la expresión de proteínas TIA1 y TIAR, lo que favorecía la división y agrupamiento de los orgánulos. Esto iba acompañado de la pérdida de su función, mientras que HuR promovía el remodelamiento izquierdo y la fusión; esto favorecía más eficiencia en la función mitocondrial.

Destino celular

Las conclusiones de esta investigación indican que las mitocondrias desempeñan un papel imprescindible en el destino celular y la biología cuando están en situación de estrés, lo que permite la adaptación celular con el único objetivo de sobrevivir.

Las mitocondrias transforman la energía de los alimentos en energía para las células. Son imprescindibles para otros aspectos del metabolismo, así como para producir y eliminar especies reactivas de oxígeno y para la supervivencia de las células. Su actividad se va adaptando según las demandas de los tipos celulares y de los tejidos que forman los organismos.

Las mitocondrias se ven desde el microscopio como una malla que interconecta orgánulos, informan en una nota de prensa desde la universidad. La red es dinámica y es el resultado de ciertos procesos de fusión y división. La reorganización interna de las mitocondrias y su morfología de red son importantes para una mejor funcionalidad.