El objetivo del profesor es que los usuarios aprendan a la vez que se entretienen. Defiende que no solo se trata de transmitir conocimientos, sino de provocar cambios duraderos en el comportamiento de los participantes. Este proyecto está dirigido a enfermos, profesionales sanitarios y personas que deseen mejorar su salud.

Se denominan Serious Games for Health (juegos serios para la salud). Hasta ahora, el profesor Quintana ha creado uno destinado a que los niños con cáncer profundicen sobre su patología mientras observan a personajes que representan la quimioterapia y luchan contra células cancerígenas. Está en proceso otro para que las embarazadas conozcan los hábitos saludables y se subraya la importancia de la transmisión de esta información a los más pequeños.

El profesor defiende que los hábitos son muy difíciles de cambiar y que la clave de estos juegos reside en su diseño, su motivación y su psicología. Declara que dentro de las familias no se siguen los tratamientos por falta de motivación y que un juego serio puede convertir un proceso tedioso en una experiencia de aprendizaje grata y beneficiosa.

Según el profesor Quintana, rellenar un formulario es aburrido y no siempre es fácil contar toda la verdad. Sin embargo, depender de un sistema informático que además de recolectar datos explica dónde está el problema y qué hay que hacer para solucionarlo ofrece una solución llevadera y útil para todo tipo de pacientes.