Pablo Sánchez Cassinello, director gerente de Sanidad en Accenture, dice de los wearables que los usuarios tienen dificultades para reconocer la utilidad y valor de estos dispositivos que monitorizan ciertos parámetros relacionados con la salud de las personas. Comparte opinión, Javier Lorente, director de Producto en Telefónica On the Spot, quien considera que estos dispositivos “no acaban de arrancar”.

Ricardo Vázquez, miembro del Ontsi, considera que el uso de los wearables seguirá creciendo porque hacen la vida más fácil de los consumidores. Lo mismo opina Matthieu Descamps, representante en España de iHealth, empresa encargada de comercializar báculas y glucómetros.

"La salud personal no había estado tan monitorizada como lo está actualmente", puntualizó Mario de la Peña, socio de Deloitte Digital.

En España hay un 15% de personas que utilizan los wearables clásicos (pulseras de actividad y relojes inteligentes), según se desprende del estudio Connected Life 2016 de la consultora Kantar TNS. Aun así, su uso sigue siendo reducido, pese a que esté creciendo poco a poco. Esto nada tiene que ver con el uso de los teléfonos inteligentes, pese a que ya sea en sí mismo un wearable, tal y como señala Sánchez Cassinello.

Sánchez Cassinello sigue pensando que el uso de los wearables de salud plantea dudas sobre la recogida de datos desde el punto de vista comercial y suponen "una guerra por quién se lo queda", matizó. Una solución sería crear un almacén de información con gran capacidad, como ha hecho Apple

Lo más novedoso en este tipo de dispositivos son los parches, los tatuajes y las lentillas inteligentes, como las que ha desarrollado Novartis con ayuda de Google y que medirán el nivel de glucosa de las lágrimas en los pacientes diabéticos. GrindHouse Wetware ha creado implantes que miden parámetros biomédicos y los transmiten por bluetooth.

Lo que está por llegar son los ingeribles, dispositivos que pueden comerse de modo temporal para dosificar un medicamento, para r realizar diagnósticos o para medir la fluidez de la sangre.  Lorente ha denominado a estos dispositivos endowearables, una tecnología miniaturizada al servicio de todos.