Exoesqueleto CSIC

Lo último en exoesqueletos para niños y adultos está disponible en Marsi Care, una nueva plataforma de investigación de terapias de enfermedades neurológicas impulsada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y su empresa de base tecnológica Marsi Bionics. El laboratorio, inaugurado hace apenas un mes, se basa en el trabajo desarrollado por el equipo de Elena García Armada.

Según explicó el CSIC, Marsi Care servirá de “centro de operaciones” a investigadores, pediatras, psicólogos, fisioterapeutas e ingenieros informáticos dedicados a la investigación y la terapia asistisda por robots de patologías neurológicas. El objetivo es ofrecer la última tecnología en exoesqueletos para niños y adultos. La idea es que la plataforma se convierta en centro de referencia europeo en este tipo de tratamientos.

“Marsi Care es una plataforma de terapia y diagnóstico única en el mundo para niños y adultos con enfermedades neurológicas a los que se les ofrece la última tecnología en exoesqueletos de marcha. La iniciativa combina las ciencias clínicas y de ingeniería y da prioridad a la transferencia al mercado de los resultados de la investigación”, comentó la coordinadora del proyecto, García Armada.

En 2013, su equipo demostró por primera vez el uso de exoesqueletos de marcha pediátricos en un paciente con tetraplejia. El CSIC patentó la tecnología y fundó Marsi Bionics como vía para transferir los resultados a la sociedad. En los últimos años, se ha trabajo en la industrialización y certificación de exoesqueletos para niños y adultos. En el caso de los infantiles, el exoesqueleto está diseñado para ayudar al menor a caminar; está fabricado en aluminio y pesa 14 kilos. Puede ir ajustándose a medida que el niño crece. Ya se está usando en hospitales para evitar la pérdida de movilidad propia de patologías como la atrofia muscular espinal o las lesiones medulares.

Exoesqueletos para adultos

Por otro lado, los investigadores han desarrollado un exoesqueleto para adultos con una sola articulación activa. En este caso, la asistencia a la marcha se focaliza en la rodilla, el punto de mayor inestabilidad de la marcha en personas afectadas por ictus, síndrome pospolio o esclerosis múltiple, entre otras enfermedades. La tecnología asiste en la marcha a los pacientes estabilizando la rodilla y suministrando potencia a la rodilla.

De esta forma, el exoesqueleto para adultos de Marsi Bionics tiene una doble función. Primero, puede usarse como herramienta de rehabilitación tras un ictus. Permite realizar movimientos repetitivos mientras reduce el esfuerzo físico del fisioterapeuta. Además, permite acelerar la rehabilitación. Al mismo tiempo, se trata de una herramienta de diagnostico y evaluación de la terapia, ya que aporta datos capturados durante su uso.

“El hecho de verse capaz de realizar actividades como encestar una pelota o chutar un balón generaron un aumento de su autoestima y una enorme motivación para realizar actividad física con el exoesqueleto”, destacó García Armada.

En la actualidad, Marsi Care cuenta con la colaboración de los hospitales La Paz (Madrid), Sant Joan de Déu (Barcelona) y Raymond Poincaré (París). Para su puesta en marcha han contribuido también RDT Ingenieros y la empresa Carlos Roncero. Asimismo, la Fundación SEUR ha financiado hasta finales de año el tratamiento de un niño con atrofia muscular espinal. El menor ya usó un exoesqueleto durante 2 meses en casa.