MIRRI (Microbial Resource Research Infrastructure) es la nueva infraestructura europea de investigación de recursos microbianos, cuya sede estará compartida entre España y Portugal. En concreto, los servicios informáticos y telemáticos van a estar en la Universidad de Valencia, mientras que la sede estatutaria se ubicará en la Universidade do Minho, en Braga.

Según ha informado la universidad española, los recursos microbianos son una base esencial de la investigación en salud, biotecnología, agricultura, tecnología de alimentos y, en general, las ciencias de la vida. MIRRI pretende facilitar el acceso a recursos de calidad, información sobre ellos y servicios asociados, todo ello con garantías legales, éticas y de seguridad.

La organización se constituirá como entidad legal sin ánimo de lucro y contará con el respaldo de LifeWatch?Spain, una infraestructura electrónica de referencia mundial para la gestión, protección y uso sostenible de la biodiversidad. Desde Valencia operará un núcleo de trabajo colaborativo, mientras que la sede de la unidad central estará en Braga.

El pasado 26 de abril, las delegaciones portuguesa y española presentaron en Bruselas su propuesta para acoger la sede de MIRRI. El órgano de decisión, formado por los delegados de los países comprometidos en la construcción de la infraestructura (Bélgica, Francia, Grecia, Letonia, Polonia, Portugal y España), ha hecho pública su resolución hace unos días.

“Se trata de establecer una estrecha colaboración, a nivel europeo, entre los usuarios (investigadores e industria) y los centros de recursos microbianos que trabajen bajo determinados criterios de calidad, con el fin de generar soluciones a los desafíos sociales en este campo y contribuir al desarrollo de una bioeconomía sostenible en consonancia con el horizonte 2020”, señala Rosa Aznar, microbióloga de la Universidad de Valencia.

La investigadora es coautora de la propuesta junto a Nelson Lima de la Universidade do Minho. Esta ha recibido el apoyo institucional de la Fundación para la Ciencia y la Tecnología (FCT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Educación Superior de Portugal, y de la Secretaría de Estado de Investigación e Innovación del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad de España (MINECO).

En paralelo a la construcción de la infraestructura distribuida, MIRRI comienza el proceso para que la Comisión Europea le otorgue el estatus de Consorcio de Infraestructura Europea de Investigación (ERIC, por sus siglas en inglés), lo que le conferirá un estatus legal específico con ventajas fiscales y de acceso a financiación comunitaria. La primera fase de este proceso legal está prevista para septiembre de 2018, con vistas a que MIRRI esté legalmente establecido a finales de 2019.