Nanopartículas basadas en almidón aumentan la efectividad de paclitaxel, un fármaco usado para tratar el cáncer de mama, pulmón y ovario. Así lo confirma un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Sevilla y la Universidad Hacettepe de Ankara (Turquía). Los resultados se han publicado en la revista Beilstein Journal of Nanotechnology.

Según recoge la agencia SINC, el medicamento se ha recubierto con cápsulas derivadas de la https://noticias.medsbla.com/desarrollan-un-sistema-de-insulina-sostenida-y-controlable, un compuesto producido a partir del almidón. El objetivo era obtener moléculas que permitieran transportar el fármaco hasta el lugar deseado sin que perdiera estabilidad o eficacia. Además, se pretendía obtener nanopartículas inferiores a 200 nanómetros de diámetro.

El trabajo ha demostrado que la ciclodextrina es capaz de modificar el perfil de liberación del paclitaxel y mantenerlo estable hasta 30 días, lo cual confirma el incremento de la biodisponibilidad del fármaco y la reducción de sus efectos adversos, entre los que se encuentran las náuseas, la disminución de glóbulos blancos o la caída del cabello.

Más pequeñas de lo esperado

Además, los investigadores han logrado crear nanopartículas de 80 nanómetros utilizando etanol como disolvente orgánico en su formación. También se ha usado metanol y acetona sobre una solución acuosa de ciclodextrina para crear las partículas en las que se ha encapsulado el paclitaxel.

Al interaccionar entre sí a través de agitación, las moléculas que rodean el medicamento se enlazan y, posteriormente, se elimina el agua y el disolvente orgánico. “El tamaño de las cápsulas en las que se suministra la medicación es importante para mejorar los resultados, así como la cantidad de fármaco que incluya en su interior”, señala Carmen Ortiz Mellet, autora del artículo.

Los resultados del estudio confirman la eficacia de las nanopartículas para administrar paclitaxel en el cáncer de mama, ya que las propiedades del fármaco durante su acción son más duraderas y menos tóxicas que las actuales. Se ha probado el comportamiento de las moléculas en líneas celulares de ratón y de humanos.