La concentración de lactato está relacionada con la frescura y la estabilidad de ciertos alimentos, por lo que es importante para la industria alimentaria y la Medicina. Según la revista Bioelectrochemistry, este biosensor facilita medir la muestra directamente sin necesidad de penetrar, lo que ahorra tiempo de análisis.

“Una de las principales ventajas de este biosensor es que logra la detección electroquímica de lactato a un potencial más bajo de lo que es habitual, lo que mejora la selectividad del dispositivo”, explican los autores del trabajo.

Según los autores, los 4 nanometros de las partículas de diamante dan una gran estabilidad al dispositivo. Con ellas, la señal solo disminuye un 2% respecto a la inicial, a los 30 días de almacenamiento, a diferencia del 50% cuando no se incorporan las partículas de diamante. Esto supone una mejora de prestaciones tecnológicas en relación a los biosensores.

Los nanomateriales más empleados para esto son, a día de hoy, el grafeno y los nanotubos de carbono. Las principales ventajas de usar diamante son que, al ser un material de la familia de los nanomateriales de carbono, puede fabricarse a gran escala, comprarse a un precio económico, es de fácil manejo, no es tóxico y es biocompatible.