Tecnología lesiones musculares.

Una empresa madrileña estudia las lesiones musculares con una reveladora tecnología que analiza la musculatura. Uproof Biomechanics, nombre de la compañía, usa aplicaciones de hardware y software propios para detectar y estudiar el movimiento humano. Conocer por qué se lesionan los deportistas de élite o atajar dolencias en la infancia podría ser ahora más sencillo.

“Mediante el análisis del movimiento de los jugadores se puede ver con precisión la musculatura y, de forma preventiva, cambiar hábitos para evitar posibles lesiones“. Guillermo Ramón, director general de Uproof Biomechanics.

Esta tecnología para profundizar en las lesiones musculares abre un campo a la detección precoz. Además, con ella será más fácil iniciarse en el deporte de un modo seguro para favorecer la práctica deportiva, según informan desde EFE. El software permite la utilización de prácticamente todas las cámaras óptimas que capten movimiento.

En el laboratorio de la empresa tecnológica disponen de 12 cámaras sincronizadas de alta definición y marcadores concretos por segmentos corporales. También tiene un motor de cálculo 3D y una silla de fuerzas que analiza la activación muscular y la fuerza usada para moverse.

Válida para profesionales o aficionados

El primer centro médico en incorporara esta tecnología a sus servicios ha sido la Clínica Santa Elena de Madrid. A ella han acudido jugadores de fútbol, baloncesto o pádel para recuperarse de distintas lesiones musculares. Se puede adecuar a cualquier modalidad y nivel, y no solo es válida para deportistas profesionales. Algunas de las dolencias que se tratan son epicondilitis, pinzometrías o problemas de hombro, codo, rodilla, espalda.

“El futuro, que para nosotros es ahora, ya ha comenzado hace tiempo y ya estamos trabajando en ello. Lo tenemos en la inteligencia artificial, en la obtención de gran cantidad de datos de calidad y en la medicina predictiva“. Director general, Guillermo Ramón.

Esta tecnología puede usarse en el ámbito escolar para investigar la actividad de los niños y evitar lesiones musculares. Es de bajo coste y no supone más de 30 minutos, según dejan claro desde la empresa. De momento, los laboratorios de biomecánica se encuentran en La Coruña, Valencia, Cartagena, Barcelona y Madrid. Desde la compañía dicen haber sido ya tentados por distintas empresas internacionales para quedarse con la patente.