La salud puede monitorizarse con parches de grafeno.

Los parches de grafeno parecen ser una alternativa para que los teléfonos móviles “salven vidas”. Bajo esta consigna, el ICFO (Instituto de Ciencias Fotónicas) ha creado dispositivos de este material con aplicación a mejorar la visión y la salud. A medio plazo, se prevé que los parches de grafeno puedan detectar sustancias tóxicas con un simple escaneo del producto.

El primer dispositivo de este superconductor es que monitorizará el nivel de exposición a la luz solar de los usuarios. Esto lo hará mediante un sensor de radiación ultravioleta que ha sido moldeado como un parche de grafeno. Este parche es flexible, transparente, desechable y se conecta al móvil. De este modo, avisa al usuario si ha alcanzado el umbral de exposición solar definido.

Aplicaciones a la salud

Otra aplicación es la monitorización del usuario cuando hace ejercicio con una banda de acondicionamiento físico. Así puede medirse la hidratación, la frecuencia cardiaca y respiratoria, la temperatura y la saturación de oxígeno mientras se hace deporte. Este dispositivo es capaz de calcular la hidratación en zonas de la piel donde hay poca agua. De este modo, ayuda al usuario a que beba más agua y no se deshidrate.

Esta banda sería de gran utilidad para aquellos escaladores de montaña que quieran saber cuál es la precisión de su saturación de oxígeno en sangre. El dispositivo emite un aviso cuando esta se reduce a partir de cierto nivel. La tecnología de parches de grafeno basada en la luz también necesita una mención especial con 2 ejemplos. Ambos se caracterizan por su capacidad de banda ancha sin necesidad de usar sistemas de fotodetección caros.

  1. Espectrómetro más pequeño del mundo (un píxel único).
  2. Sensor de imagen hiperespectral.

Con una espectroscopia tan pequeña, los usuarios podrán acceder a herramientas antes solo disponibles para grandes laboratorios. Esto facilitaría detectar fármacos falsos o identificar sustancias dañinas en alimentos, y los espectrómetros podrían convertirse en algo imprescindible.

Más preciso que el ojo humano

Frank Koppens, líder del grupo ICFO, explicó que los parches de grafeno incorporados en un teléfono podrían ver más que un ojo humano. Koppens dejó claro en un  comunicado que el sensor está compuesto por miles de fotodetectores pequeños muy sensibles a los rayos ultravioletas.

«Esta tecnología permitiría a los usuarios sujetar la cámara y deducir qué pieza de fruta es la más fresca del supermercado. O, en un ejemplo más extremo, la cámara podría usarse para conducir con niebla peligrosamente densa al proporcionar contornos aumentados de los vehículos circundantes en el parabrisas», concluyó Koppens.