Según ha informado el CSIC, la mayoría de las células del cuerpo humano están inmersas en la llamada matriz extracelular, una red tridimensional que les sirve de sostén y establece con ellas una comunicación molecular que define las características de un tejido. Sobre esta base, la medicina regenerativa combina células y matrices para reparar distintos tejidos dañados o alterados.

“Existe un gran interés en el desarrollo de sistemas celulares capaces de producir y depositar componentes de matriz para su uso en regeneración de tejidos”, señala Fernando Rodríguez.

De acuerdo con el investigador del Centro de Biología Molecular (centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid), “aunque parece sencillo mantener células en cultivo y dejar que produzcan su propia matriz extracelular, en realidad el proceso es poco eficiente debido a que ciertos componentes enzimáticos presentan baja actividad en los medios de cultivo”.

Los científicos han desarrollado un nuevo método que potencia la producción de colágeno partiendo de cultivos celulares. En concreto, la metodología permite incrementar la capacidad de las células para producir colágeno e incorporar este a la matriz extracelular. Esto podría mejorar la formación de biomateriales destinados a regenerar tejidos dañados, alterados o mal formados.

“Mediante un proceso de decelularización o eliminación de los fibroblastos, hemos probado la capacidad de las matrices generadas con este sistema de ejercer como sustrato para el crecimiento y la diferenciación de células madre mesenquimales, capaces de dar lugar a células de hueso o cartílago, es decir, con potencial para ser utilizadas en la regeneración de tejidos dañados o mal formados”, explica Rodríguez.